Liderazgo por omisión, irresponsabilidad o estilo de liderazgo.  

Liderazgo por omisión

Ricardo Semler propuso un nuevo estilo de liderazgo mientras daba clases en el MBA de Harvard, el liderazgo por omisión.

¿En qué consiste el liderazgo por omisión?

Liderazgo por omisión es, esencialmente, quitarse o removerse del medio de las operaciones. Se basa en la confianza en diferentes colaboradores de la organización según sus funciones y responsabilidades y en la descentralización.

Liderazgo por omisión no es liderazgo irresponsable

El liderazgo por omisión no es desaparecer del mapa, un líder tiene responsabilidades de las que no puede “escapar” y no se trata de desentenderse de la empresa, su funcionamiento o, lo más importante, su gestión.

Se trata de gestionarla de manera tal que la presencia del CEO no entorpezca la operación, que no genere un cuello de botella ni los retrasos característicos de la centralización donde todo pasa por el escritorio del gerente general, todo requiere su visto bueno o su firma.

Gestionarla de tal forma que las responsabilidades estén claras y diferentes actores estén suficientemente empoderados para resolver temas sin necesidad de recurrir al escritorio del CEO. Estas funciones deben estar claras, lo normal es que sean inherentes al cargo y al nivel de responsabilidad. Por ejemplo: un encargado de cobranzas tendrá tuición sobre sus procesos y no tendría que inmiscuirse en otros aspectos que ya están cubiertos por otras personas como operaciones o marketing.

Cualidades del liderazgo por omisión

Descentralizar la toma de decisiones y empoderar al equipo es, sin duda, una de las cualidades más importantes. Permite liberarnos de tiempo para cumplir nuestro verdadero rol como líder (como mencionamos más adelante).

Otra cualidad es que la gente empieza a desarrollar la habilidad de tomar decisiones por cuenta propia, sin duda costará al principio porque es una habilidad que se está desempolvando, pero las ganancias serán sustanciales si nuestro equipo empieza a resolver problemas por cuenta propia, eso tendrá un efecto multiplicador en la empresa con beneficio directo en la atención al cliente y otros temas como calidad, innovación, control de gastos y otros más.

El liderazgo por omisión reconoce que una sola persona es incapaz de “controlar” TODO lo que acontece en la organización, es simplemente imposible, especialmente cuando la empresa crece. Liderar por omisión es reconocer que hay gente en diferentes lugares de la empresa que tienen las facultades para encontrar las mejores soluciones, aunque el CEO cree que nadie podrá resolver las cosas como él o ella, puede llevarse una grata sorpresa si confía en el equipo.  

Otra cualidad es que el líder pierde esa “potestad” de imponer algunos aspectos y éstos se someten a consideración de los involucrados. Se redistribuye el “poder” sobre algunos aspectos como nuevos productos o servicios, o nuevas políticas, no es que el CEO pierde su rol a cargo de la empresa, pero lo de imponer una idea solo porque sí pierde vigencia, es necesario involucrar a quienes intervengan en los procesos para aprovechar todo ese conocimiento y experiencia de quienes están en campo haciendo el trabajo operativo y conocer aspectos que el CEO muchas veces desconoce. Partiendo de que todos proponemos ideas con las mejores intenciones es que eventualmente alineamos criterios para enriquecer las ideas e iniciativas.

Rol del líder

Ya hemos escrito un post al respecto. Dejo el link de un análisis sobre las dos caras de la responsabilidad de un líder. (https://perflex.es/dicotomia-del-lider-contradicciones-que-exigen-balance/).

Son dos caras de una moneda muy importante, que resalta el rol del líder, y cómo a veces por centralizar las operaciones y meternos demasiado en lo operativo lo dejamos descuidado.

¡Buena caza!

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