La importancia del prestigio en el lugar de trabajo

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Estos días estuve conversando con un buen número de personas y en todas esas conversaciones saltó la importancia del prestigio en el lugar de trabajo.

Todas y todos quieren ser parte de una organización que sea reconocida, que esté peleando por llegar a ser la mejor de su industria, o al menos con la visión de llegar lo más lejos posible.

No sé qué tan sorprendente sea un hallazgo así, porque uno pensaría que es lo obvio que todo el equipo quiera ser parte de la mejor empresa posible, pero también está arraigada esta percepción, en la vieja forma de administrar, de que existe falta de compromiso, de interés, de que los colaboradores no se ponen la camiseta y muchos otros comentarios similares que sin duda hemos escuchado.

Personalmente me sorprendió, y revitalizó, ver en casi todas las personas esa visión de llegar lo más lejos que podamos como equipo. De apuntar a lo más alto. Sin garantías ni certezas, algunos sin conocer del todo los retos que implicaría, pero sin dudar de que es posible lograrlo.

La trampa del líder/jefe

Hay algo que llamo “la trampa del líder” y es la susceptibilidad de que en este tipo de entrevistas los colaboradores nos digan lo que piensan que queremos oír en lugar de lo que realmente sienten o piensan.

Si caemos en la trampa podemos obtener una percepción totalmente alejada de la realidad, para evitarlo debemos considerar cómo nos dicen las cosas, lo que no nos están diciendo, esas cosas que se expresan sutilmente sin palabras. Con la experiencia ya será posible evitar caer en la trampa.

Todos quieren estar en una empresa TOP

El prestigio en el lugar de trabajo es algo que llena de orgullo a la gente, decir: “yo trabajo ahí”, “yo ayudo a hacer ese producto”. Es un tema de orgullo, de prestigio, ¿un poquito de ego tal vez? Es algo que recién estoy asimilando, de todas maneras lo pienso desde esta perspectiva, la gente le dedica años a su trabajo, alrededor de 8 horas por día, es totalmente lógico que quieran estar en el mejor lugar posible para que ese tiempo haya valido la pena.

No puedo decir que el 100% de todos los colaboradores en todas las empresas opinen así, pero me atrevería a decir que son los suficientes como para que los líderes aprovechen esa voluntad de crecer para continuar cosechando éxitos en sus organizaciones.

Y algo que se quedó conmigo fue la frase: “si crece la organización, crecemos todos”. Pero de ello hablaremos más adelante.

¡Buena caza!

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