Hace un año aproximadamente asistí a una conferencia con Ricardo Semler, pionero de la autogestión con su organización Semco.

Tuve la oportunidad de hacerle una consulta, ¿cuál fue la lección más importante que aprendió durante su viaje?

Remover obstáculos

Y la respuesta sigue resonando en mí: “al remover y eliminar los obstáculos que evitan el desarrollo de la gente, todo estará bien”.

Claro que esta lección es un reflejo de su filosofía y estilo de liderazgo basados en la confianza, transparencia y, sobre todo, de su experiencia de haber visto de primera mano lo que sucede cuando en las organizaciones se remueven esos obstáculos y la gente tiene vía libre de crecimiento y logra resultados extraordinarios.

¿Cuáles son los míos?

Al haber escuchado esa respuesta casi automáticamente vino a mi mente la pregunta: ¿y cuáles son los obstáculos que están evitando mi crecimiento?

Entender la respuesta a esa pregunta fue un proceso revelador y quiero compartirlo con todos los líderes y profesionales que lean este artículo porque es un proceso revelador.

Expectativas

Lo primero que saltó a la vista fueron las expectativas propias, pero especialmente las externas. A veces dejamos que las expectativas que se tienen sobre nosotros se conviertan en una sombra, dejamos que pongan sobre nosotros una gran exigencia y olvidamos que este es un viaje que hay que disfrutar.

Si una expectativa no resuena con nuestro propósito y nos hace sentir incómodos puede convertirse en un obstáculo paralizante.

Deseos disfrazados de “metas”

Otro obstáculo, en mi análisis, fueron algunos deseos disfrazados de “metas”. Logros que finalmente no agregaban valor, sino que servían más para alimentar el ego o para satisfacer un deseo frívolo.

Pero que requerían tiempo, energía y recursos. Que generaban estrés. No pienso que esto esté mal, el tema es cuando se convierten en un obstáculo para nuestro desarrollo y crecimiento como líderes y profesionales.

Ambición

Este punto fue algo difícil de comprender, y está relacionado en cierta manera con el punto anterior. La ambición, ese deseo de acumular más de lo necesario, el reconocimiento y las ganas de probarle algo al mundo y a uno mismo.

Este análisis es único y dudo que se repita entre dos personas. En mi caso al menos, este era un obstáculo, nublaba mis ideas, interrumpía mi proceso creativo porque todo estaba orientado a satisfacer esa ambición. Tratar con esto fue difícil, sigue siéndolo.

En cierto grado considero muy importante tener metas y un grado de ambición saludable, pero creo que lo importante es notar que todo puede ser un obstáculo si se escapa a nuestro control. Y en este caso me sucedió eso.

¿Mi Organización es un obstáculo?

Esta pregunta me sacó de toda zona de confort, ¿mi organización puede ser un obstáculo para mi crecimiento? Aquello que cree para crecer, para generar un impacto, ¿podría ser un obstáculo?

Puede ser, y creo que durante un par de años lo fue, pero ahora con alivio veo que no lo es, aunque pongo la pregunta porque cada líder debe hacérsela de vez en cuando. Si nuestra organización obstaculiza nuestro crecimiento debemos hacer cambios.

Conclusiones

No puedo poner todo el análisis en su totalidad por ser un proceso bastante extenso, pero espero que esta muestra sirva para ilustrar la importancia de remover aquellos obstáculos que evitan nuestro crecimiento. Dejo fuera como obstáculos el tema de miedos, entorno, personas tóxicas, etc. Tal vez para una segunda parte, pero de nuevo, lo importante es que cada líder realice su análisis y sea despiadado con esos obstáculos que evitan el crecimiento y disfrutar del camino.

¿Cómo un líder puede crecer con su equipo si su propio camino está obstaculizado?

Te deseo lo mejor.

Buena caza guerreras y guerreros.

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