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Vivir de dividendos. Sí pero no es tan sencillo.

Vivir de dividendos

Se puede vivir de dividendos. Sí, pero, y es un gran “pero”, debemos entender algunos aspectos muy importantes.

Ya hemos hablado del interés compuesto (https://perflex.es/valor-del-dinero-en-el-tiempo/), y vimos cómo gracias a su efecto de bola de nieve nuestro patrimonio incrementa exponencialmente.

La letra chica

Pocas veces se menciona que se requiere un monto considerable para poder vivir de las inversiones. Manejemos un, nada despreciable, 5% de retorno sobre nuestra inversión, independientemente del activo en el que esté el dinero.

Si nuestra inversión es de $100,000 el retorno anual será de $5,000. Que no es malo, pero que difícilmente servirá para cubrir todos nuestros gastos de un año.

Si al año gastamos unos $50,000 y queremos obtener eso de nuestra inversión, necesitamos en una cartera de $1,000,000, manteniendo nuestro 5% de retorno.

La disyuntiva de la inversión

Cuando obtenemos nuestros dividendos debemos afrontar una importante decisión.

¿Reinvierto o gasto?

No es algo de suma cero y pueden encontrarse puntos medios. Pero es importante tenerlo claro. Reinvertir todo nos permite aprovechar al máximo el interés compuesto porque “amplifica” el interés que podemos obtener.

Si gastamos todo nuestro dividendo perderemos esta posibilidad. Y necesitamos cubrir los gastos básicos que nos permiten subsistir, lo cual hace irreal reinvertir el 100% de nuestro ingreso por dividendos pretendiendo vivir solo de oxígeno.

“Exits”

Un “exit” es cuando un inversionista que invirtió en una organización que creció sustancialmente vende parte o la totalidad de su participación. Es lo que vemos en los medios, cuando venden su participación en una empresa que creció colosalmente y recibe millones o hasta miles de millones de dólares.

En ese escenario claro que puede vivirse de la inversión realizada. Pero una inversión con un crecimiento vertiginoso implica muchísimo riesgo. Es improbable lograr esos resultados, por eso las organizaciones que se dedican a invertir capital semilla invierten en hasta 20 emprendimientos para que uno de ellos sea un éxito y compense la pérdida de los otros 19. Aún así no está garantizado que encontrarán a ese “ganador”.

Salario, renta o flujo continuo

Cuando nuestra inversión no genera suficiente para que vivamos de ella, podemos notar la importancia de contar con una fuente de ingresos para cubrir nuestras necesidades de tal forma que la inversión aproveche al máximo el interés compuesto.

Hay este sueño de vivir del retorno “pasivo” que puede cubrir todos nuestros gastos y obtener la aclamada “libertad financiera”.

Pero para lograr ese nivel debe existir un equilibrio entre el tamaño de la inversión, los gastos que pretendemos cubrir y la rentabilidad del portafolio.

Y cuando no existe ese equilibrio tenemos que cubrir con un flujo de ingresos continuo, que puede no ser un monto exorbitante, pero permitirá atender gastos.

O sea, tener suficiente dinero de tal manera que rinda suficiente como para vivir de eso. Caso contrario habrá que cubrir las diferencias con alguna fuente de ingresos.

Y aunque hayamos llegado al nivel de poder vivir de nuestros dividendos, tenemos la responsabilidad de administrarlo correctamente.

Igual tendremos que ser responsables con nuestras finanzas y la administración de nuestro patrimonio, de una u otra manera. Vivir de los dividendos es posible.

¡Buena caza!

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